Samsung convierte el «crackgate» del iPhone Duo en anuncio
Apple lanza su primer móvil plegable, aparecen pantallas agrietadas y Samsung tarda días en convertirlo en campaña. Un caso de publicidad comparativa y de marketing en tiempo real.

Hay campañas que se planifican durante meses y otras que nacen de un titular. La última de Samsung pertenece claramente al segundo grupo y es un buen ejemplo de lo que se conoce como marketing en tiempo real: detectar una conversación y entrar en ella mientras sigue abierta.
Qué es el «crackgate» del iPhone Duo
El 23 de octubre de 2026 Apple puso a la venta el iPhone Duo, su primer móvil plegable, con un precio de partida de 1.999 dólares en Estados Unidos. A los pocos días empezaron a multiplicarse en redes las quejas de usuarios con la pantalla interior agrietada justo en la zona de la bisagra, donde aparecía una línea brillante.
Apple acabó reconociendo que el problema afectaba a «un número reducido de unidades» y pidió a los clientes afectados que contactaran con AppleCare para sustituir el dispositivo. Para entonces, internet ya había bautizado el asunto: el crackgate.
Cómo es el anuncio de Samsung
Samsung, que lanzó su primer plegable en 2019 y ya va por su octava generación, no dejó pasar la oportunidad. El estudio de animación Foreal firmó una pieza protagonizada por una manzana que entra en un escenario lleno de móviles Galaxy plegables, se convierte en rodaja e intenta doblarse como ellos. No lo consigue.
En el cierre, la rodaja intenta esconderse detrás de un Galaxy, que es más fino y más ligero que el iPhone Duo, y aparece el mensaje final: «Years ahead in Foldables» («años por delante en plegables»).
En paralelo, Samsung Canadá publicó en Instagram una serie de imágenes con una línea brillante en el mismo punto en que fallan las pantallas del iPhone Duo y frases como «Folding is nothing new to us» («doblar no es nada nuevo para nosotros»). La marca lo describió como una campaña «divertida» sobre la creciente rivalidad en el mercado de los plegables.
Por qué funciona
No nombra a Apple, y no le hace falta. Todo el mundo entiende de qué manzana se habla. El chiste resulta más elegante y es más difícil reprocharlo que si se mencionara directamente a la competencia.
Convierte una ventaja técnica en una historia. Decir «llevamos más años fabricando plegables» es un argumento racional que se olvida rápido. Una manzana que no consigue doblarse es una imagen que se recuerda y se comparte.
Llega a tiempo. Una semana más tarde, la conversación ya habría pasado a otro tema. En marketing en tiempo real, la velocidad es parte del mensaje.
Tiene historia detrás. Samsung lleva más de una década usando a Apple como contrapunto en su publicidad, desde las campañas que se reían de las colas para comprar el iPhone. El público reconoce el tono y lo espera.
El riesgo de la publicidad comparativa
En España y en el resto de la Unión Europea la publicidad comparativa está permitida, pero con condiciones: debe comparar productos equivalentes, basarse en características objetivas y verificables y no desacreditar al competidor. El humor ayuda a que la pieza se perciba como una broma y no como un ataque, pero también obliga a medir bien hasta dónde llegar.
Además, el chiste tiene fecha de caducidad: si mañana es tu producto el que falla, la campaña puede volverse en tu contra.
Lo que puedes aplicar a tu marca
- Ten preparado el «sí» antes de que llegue la oportunidad. Un equipo pequeño con capacidad de decisión y un proceso de aprobación corto son la diferencia entre llegar a tiempo o tarde.
- Define antes tus límites. Decide con calma, no en mitad de la polémica, hasta dónde está dispuesta a llegar tu marca con el humor y con la competencia.
- Apóyate en un dato real. La ironía funciona cuando detrás hay una ventaja demostrable. Sin ella, solo es una burla.
- Cuando la competencia tropieza, no hay tiempo para tres reuniones.